En el corazón de la zona tradicional se encuentran Playa Caleta y Caletilla son las más icónicas del puerto. Fueron el refugio vacacional de las estrellas de Hollywood en la época de oro. También sirvieron de escenario para el cine nacional. Estas bahías destacan por su oleaje casi inexistente. Al estar protegidas de forma natural por la Isla La Roqueta, funcionan como una gigantesca alberca marina. Esto las convierte en el destino predilecto para familias y amantes de las aguas tranquilas.
En esta guía de Fotografiando México, desarmamos los mitos y te entregamos la información real de territorio. Desde los costos actualizados de los traslados en lancha, hasta los secretos para explorar la reserva natural de La Roqueta y disfrutar de la gastronomía guerrerense sin caer en trampas para turistas.
La tranquilidad de Playa Caleta y Caletilla no es un accidente geográfico común. Es el resultado de una perfecta barrera natural. Ambas playas se encuentran situadas en una península protegida en el extremo sur de la Bahía de Acapulco. El factor clave es la presencia de la Isla La Roqueta. Esta porción de tierra actúa como un escudo rompeolas natural frente a las corrientes abiertas del Océano Pacífico.
Cuando el oleaje del mar abierto choca contra la costa sur de la isla, la energía se disipa casi por completo. El agua que logra filtrarse a través del canal de la boca chica entra de forma mansa, generando un movimiento de vaivén tan sutil que simula una piscina de agua salada. Este microclima marino es único en Guerrero, lo que permite que incluso en días de mar de fondo en otras áreas del puerto, Caleta se mantenga segura para la natación.
Durante las décadas de 1940 y 1950, este rincón de Acapulco fue el epicentro del glamour mundial. Antes del desarrollo de la Zona Dorada y Punta Diamante, la aristocracia de Hollywood y la política mexicana convirtieron a la península de Caleta en su santuario privado. Personalidades como John Wayne, Errol Flynn, Cary Grant y Rita Hayworth pasaban largas temporadas en las villas que aún coronan los cerros colindantes.
Fue precisamente en estas playas donde Johnny Weissmüller (el actor que dio vida a Tarzán) filmó escenas y adquirió el famoso Hotel Los Flamingos, muy cerca de la zona, convirtiéndose en el punto de reunión de la llamada "Pandilla de Acapulco". Entender estas playas es comprender el nacimiento del turismo internacional en México, un valor histórico que dota de mística a cada metro de arena.
Llegar a este rincón del Acapulco Tradicional es muy sencillo debido a su enorme flujo de transporte:
Aguas de Cristal: Una perspectiva vertical del canal que separa la península del islote, mostrando la claridad del agua y el resguardo que permite el fondeo seguro de las embarcaciones tradicionales. 🌊🚤
Para evitar sorpresas presupuestales, aquí tienes un desglose estimado de los costos promedio que encontrarás en la zona para planear tu viaje con inteligencia:
| Servicio / Actividad | Costo Promedio (MXN) | Costo Promedio (USD) |
|---|---|---|
| Autobús Costera (Base-Caleta) | $15 MXN | $1.00 USD |
| Lancha tradicional a La Roqueta (Ida y vuelta) | $100 - $120 MXN | $6.00 - $7.00 USD |
| Lancha Fondo de Cristal (Tour con snorkel) | $200 - $250 MXN | $12.00 - $15.00 USD |
| Renta de equipo de Snorkel (Por hora) | $70 - $100 MXN | $4.00 - $6.00 USD |
| Pescado a la Talla completo (Para 2-3 personas) | $350 - $500 MXN | $20.00 - $30.00 USD |
Al ser dos bahías contiguas, puedes pasar de una a otra caminando por el parador gastronómico. Sus aguas tranquilas permiten el desarrollo de actividades perfectas para todas las edades:
A diferencia de los mitos de internet que ubican el museo MUSA aquí (el cual está en el Caribe), el verdadero tesoro subacuático de Acapulco es la Virgen de los Mares. Esta escultura de bronce de la Virgen de Guadalupe fue sumergida en 1959 entre Caleta y la Isla de la Roqueta. Puedes contratar una lancha con fondo de cristal para observarla desde la superficie o rentar equipo de snorkel local para nadar junto a ella y la fauna marina que habita el arrecife artificial.
Justo enfrente se localiza la mítica Isla La Roqueta, un área natural protegida. Para cruzar, debes tomar una lancha cooperativa en el muelle de Caletilla. En la isla podrás realizar caminatas hacia el faro histórico, cruzar senderos ecológicos y descansar en Playa Marín, una playa virgen de aguas transparentes perfecta para desconectarse de la zona urbana.
La Isla La Roqueta no es solo un punto para comer mariscos; es un Área Natural Protegida que demanda una exploración a pie. Para los entusiastas del ecoturismo, la isla cuenta con una red de senderos rústicos pero bien definidos. El sendero principal te guiará cuesta arriba durante unos 25 minutos hasta llegar al Faro de La Roqueta, una estructura histórica desde la cual se obtiene la vista más limpia y espectacular de la inmensidad del Océano Pacífico y la entrada de las embarcaciones a la bahía.
Cuenta la leyenda local que las cuevas ocultas en la base de la isla fueron utilizadas por el pirata holandés Joris van Spilbergen para ocultar tesoros saqueados a los galeones españoles. Hoy, en lugar de piratas, el sendero te permitirá fotografiar especies de flora endémica, lagartijas de cola redonda y, con un poco de suerte, tejones que habitan la parte alta del cerro de la reserva.
El parador que une a ambas playas está repleto de restaurantes donde los mariscos se preparan al estilo tradicional guerrerense. Al visitar Caleta y Caletilla, no puedes dejar de probar:
Mística Vintage: Una toma desde la arena de Caletilla que muestra el legendario Hotel Boca Chica, un ícono arquitectónico que resguarda la memoria de la Época de Oro del puerto frente al suave oleaje. 🏨🌊
Si deseas dormir escuchando el suave oleaje del Acapulco Tradicional, debes buscar opciones en los alrededores de la península de las playas gemelas, evitando los resorts de las zonas dorada o diamante que quedan a largas distancias:
Al ser las playas más tradicionales y concurridas, la afluencia de vendedores ambulantes y prestadores de servicios es masiva. Para disfrutar de tu día como un experto local de Fotografiando México, sigue al pie de la letra estas recomendaciones:
Playa Caleta y Caletilla representan la esencia pura del Acapulco de antaño. El puerto ha crecido con fuerza hacia la modernidad. A pesar de esto, el ambiente familiar y las aguas tranquilas mantienen a estas playas gemelas en el trono del turismo tradicional. La cercanía con la Isla La Roqueta es otro de sus grandes atractivos. Visitar Acapulco y no pasar un día bajo sus palapas es no haber conocido el alma del Pacífico mexicano.