Si eres un amante del arte y la tecnología, no puedes perderte la oportunidad de visitar El Ojo de México, la primera escultura de inteligencia artificial en Latinoamérica, que se encuentra en el corazón de Polanco, una de las zonas más exclusivas y cosmopolitas de la Ciudad de México.
El Ojo de México es una obra de arte pública que combina el arte, la ciencia y la tecnología para crear una experiencia única e innovadora. Se trata de un aro metálico de 15 metros de altura, que tiene pantallas en su interior que proyectan imágenes generadas por algoritmos de inteligencia artificial.
Estas imágenes son el resultado de la interpretación que hace la inteligencia artificial de los datos que recoge del entorno, como la calidad del aire, el ruido, el tráfico, la población, la vegetación y las emisiones de carbono. Así, la escultura refleja la energía de la ciudad, su pasado, presente y futuro, como si fuera el ojo de la CDMX.
El Ojo de México es el resultado de una convocatoria mundial para artistas, lanzada por MIRA y MASSIVart, dos empresas dedicadas a la consultoría y producción de arte. El ganador fue Ouchhh, un estudio creativo internacional que busca unir el arte, la ciencia y la tecnología desde hace 10 años.
Ouchhh es pionero en la pintura y escultura de datos, y ha realizado obras por todo el mundo, como Nueva York, Tokio, París, Sao Paulo, Londres y Barcelona. Su propuesta para El Ojo de México fue seleccionada por su originalidad, calidad y relevancia para el contexto urbano y social de la CDMX.

El Ojo de México se ubica en el centro del nuevo complejo arquitectónico Neuchâtel Cuadrante Polanco, un desarrollo inmobiliario que busca combinar vivienda, comercio y espacios verdes. El complejo se encuentra en la calle Lago Neuchâtel, en Nuevo Polanco, una zona que se ha convertido en un referente de modernidad, cultura y diseño en la ciudad.
El Ojo de México se puede visitar de forma gratuita, y tiene doble acceso, por Río San Joaquín y Lago Andromaco. Además, la escultura está rodeada de restaurantes y locales comerciales enfocados en el bienestar y la gastronomía, por lo que se puede disfrutar de una experiencia completa y variada.
El Ojo de México funciona gracias a la inteligencia artificial, que es la capacidad de las máquinas de aprender, razonar y crear. La inteligencia artificial utiliza algoritmos, que son instrucciones o reglas que le dicen a la máquina qué hacer con los datos que recibe.
En el caso de El Ojo de México, la inteligencia artificial recibe datos de dominio público de la CDMX, que son información que se puede consultar libremente, como la calidad del aire, el ruido, el tráfico, la población, la vegetación y las emisiones de carbono. Estos datos se han recopilado desde hace décadas y se actualizan constantemente.
La inteligencia artificial procesa estos datos y los transforma en imágenes, que se proyectan en las pantallas del interior del aro. Estas imágenes son la expresión artística de la inteligencia artificial, que busca transmitir la esencia de la ciudad, su ritmo, su diversidad, su historia y su futuro.
El Ojo de México es una escultura inteligente que cambia según el momento y el lugar, ya que se adapta a los datos que recibe. Así, ofrece una experiencia única y diferente cada vez que se visita, y permite al espectador conectar con la ciudad de una forma nueva y sorprendente.
El Ojo de México es una obra de arte que no solo impresiona por su tamaño y su tecnología, sino también por su significado y su mensaje. Es una obra que nos invita a reflexionar sobre la ciudad que habitamos, sus retos, sus oportunidades, su pasado, su presente y su futuro.
Es una obra que nos muestra la belleza y la complejidad de la CDMX, una ciudad que es un crisol de culturas, de tradiciones, de innovaciones, de problemas y de soluciones. Una ciudad que está viva, que se mueve, que se transforma, que se adapta, que se reinventa.
Es una obra que nos hace sentir parte de la ciudad, que nos hace verla con otros ojos, que nos hace valorarla y cuidarla. Es una obra que nos hace orgullosos de ser mexicanos, de ser chilangos, de ser ciudadanos del mundo.
El Ojo de México es una obra de arte que hay que ver para creer, que hay que vivir para sentir, que hay que compartir para disfrutar. Es una obra de arte que hay que visitar.

El Ojo de México se encuentra en una zona muy accesible y bien comunicada de la ciudad, por lo que se puede llegar de diferentes formas. Aquí te damos algunas opciones:
El Ojo de México se encuentra en una zona que tiene mucho que ofrecer, tanto en términos de cultura, como de ocio y gastronomía. Aquí te damos algunas sugerencias de qué hacer cerca de la escultura: