La Arquidiócesis de México celebrará la Semana Santa a puerta cerrada

El cardenal Carlos Aguiar Retes dispuso que el Domingo de Ramos se lleve a cabo a puerta cerrada en cada templo parroquial, así como en la Catedral Metropolitana y en la Basílica de Guadalupe.

A través de un comunicado, el Obispo Auxiliar Luis Manuel Pérez Raygoza pidió a los fieles católicos que acaten las recomendaciones emitidas por las autoridades para contener la pandemia por coronavirus.

Ante la crisis sanitaria que afecta a todo el mundo por el coronavirus, la celebración de la Semana Santa también se adaptará a las medidas preventivas para evitar contagios sin control.

La Arquidiócesis de México anunció este sábado que desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de resurrección se tendrán algunos cambios para no exponer a las familias.

En la misiva se establece que el Jueves Santo cambiará de fecha, la cual se definirá al término de la contingencia, mientras, se entregarán los óleos santos.

En tanto, Viernes santo y la Vigilia pascual deberán celebrarse a puerta cerrada, igual que el Domingo de ramos. Se omite el Lavatorio y la Procesión al final con el Santísimo. Éste se reserva en el Sagrario.

Se omite además la visita a las 7 casas. En la celebración del Viernes santo, se pide añadir una intención especial pidiendo por los enfermos y difuntos.

Se sugiere dejar la Cruz para la adoración de los fieles, sin permitir el beso de la misma, y cuidando siempre que en el templo no existan más de 20 personas.

El Vía Crucis celébrese en familia. En todo momento deberá evitarse categóricamente la presencia de más de 20 feligreses dentro de los templos, que no se permita la presencia de nadie con síntomas de enfermedad (fiebre, tos seca, escurrimiento nasal, dolor de cabeza, etc.), y que se provean los instrumentos de sanidad a quien entre y salga del templo, donde sea posible.

Con información Agencia Quadratín


Comunicado de la Arquidiócesis de México

Jornada Nacional Penitencial

«Un corazón contrito y humillado, Señor, Tú no lo desprecias» (Sal. 50 (1))

Saludamos a todo el pueblo de Dios en estos momentos difíciles que nos está tocando vivir y nos unimos a toda la familia humana, con la esperanza puesta en Dios y en su infinita misericodia.

La Iglesia nos invita en este tiempo de cuaresma a la conversión, a la penitencia y a reconciliarnos con Dios y con nuestros hermanos. Por ello, los Obispos de México, a través de la Comisión Episcopal de Liturgia, convocamos a los sacerdotes y a todo el pueblo cristiano a realizar una Jornada Nacional Penitencial el próximo viernes 3 de abril, conocido tradicionalmente como “Viernes de Dolores”, último viernes del tiempo de cuaresma, previo a la celebración de la Semana Santa.

Convocamos a vivir toda esta Jornada con un Ayuno (según las disposiciones establecidas) y a participar, por medio de las plataformas digitales, en una Hora Santa Penitencial, en la que, a la luz de la Palabra de Dios que nos llama a la conversión, haremos juntos un acto de contrición perfecta.

Les invitamos a orar, presentándonos delante del Señor y suplicándole su auxilio a Él, nuestro intercesor ante el Padre (1Jn 2, 1-2) en esta grave contingencia que todos sufrimos, con actitud de humildad y confianza, pidiéndole por el perdón de nuestros pecados, para que nos obtenga la salud espiritual y corporal que todos los pueblos necesitamos.

Anexamos un subsidio para la realización de esta Jornada Nacional Penitencial en todas las diócesis, que ha preparado diligentemente la Comisión Episcopal de Liturgia.

Rogamos a Santa María de Guadalupe, salud de los enfermos y refugio de los pecadores, que nos alcance las divinas gracias y promesas de su Hijo Jesucristo.