México declara emergencia sanitaria al pasar 1,000 casos de COVID-19

El gobierno de México declaró el lunes la emergencia sanitaria tras alcanzar 1,094 infectados y 28 fallecidos por coronavirus, una decisión que incluye profundizar las medidas para evitar la propagación del brote surgido en China a fines del año pasado y que ha cobrado la vida de 35,006 personas alrededor del mundo.

El gobierno federal declaró que el país entró en una emergencia sanitaria por el brote del coronavirus COVID-19 y, junto con ello, anunció este lunes un endurecimiento de las medidas de la Jornada Nacional de Sana Distancia, con el objetivo de combatir el "ascenso rápido" en la cantidad de casos.

El decreto presidencial con la declaratoria de emergencia sanitaria fue leído por el canciller Marcelo Ebrard, momentos después de que el subsecretario Salud Hugo López-Gatell diera a conocer los ajustes a la Jornada Nacional de Sana Distancia. El primero de esos cambios implica que la suspensión de actividades no esenciales en los sectores público, privado y social sea del 30 de marzo al 30 de abril. Originalmente, se preveía que terminara el 19 de abril.

Esto se informó durante la rueda de prensa diaria de la Secretaría de Salud, en la que también se reportó que el saldo del COVID-19 llegó a 1,094 casos positivos, 2,752 casos sospechosos, 5,635 posibles casos descartados y 28 fallecimientos.

Los ajustes a la Jornada Nacional de Sana Distancia implican siete medidas concretas, que son:

  1. Suspensión inmediata de actividades no esenciales del 30 de marzo al 30 de abril.
  2. En los sectores esenciales, no realizar reuniones de más de 50 personas, lavado de manos, etiqueta respiratoria y "sana distancia".
  3. Se exhorta a toda la población a cumplir con el resguardo domiciliario en las fechas señaladas. Dicho resguardo es voluntario.
  4. El resguardo se aplica de manera estricta a toda persona mayor de 60 años o con enfermedades que la hagan vulnerable al virus.
  5. Después del 30 de abril, se emitirán lineamientos para el regreso escalonado a las diferentes actividades.
  6. Se deberán posponer todos los censos y todas las encuestas que involucren interacción física.
  7. La aplicación de estas medidas deberá realizarse con apego a los derechos humanos.

El subsecretario López-Gatell advirtió que México vive un "ascenso rápido" en la cantidad de los contagios, lo cual, argumentó, hace necesario el endurecimiento de las medidas de "sana distancia".

Tanto López-Gatell como Ebrard aseguraron que las decisiones anunciadas no implican de ninguna forma algún tipo de estado de excepción.

La aplicación de estas nuevas medidas ocurrirá al tiempo que el país se enfila a la fase 3 de transmisión del virus, en la que se prevé que los contagios sean de tipo epidémico.

A lo largo de los últimos días, tanto el presidente Andrés Manuel López Obrador como diversos funcionarios federales han urgido a la población a hacer caso al distanciamiento social y solo salir de casa a actividades indispensables, con el fin de evitar contagiarse.

Por la tarde, el subsecretario López-Gatell reiteró que, si México no actúa ya, el número de contagios se disparará y esto pondrá al límite al sistema de salud.

También por la tarde, el Consejo de Salubridad General se reunió en Palacio Nacional para discutir qué medidas tomar en la fase 2 y en la inminente fase 3.

El canciller Ebrard reconoció que México tendrá un mes "difícil" por el impacto económico de la contingencia sanitaria, aunque aseguró que, si no se toman estas medidas ahora, el virus durará más tiempo y su efecto en la economía estará en el país al menos durante un año.