Tornado de fuego en California ¿Qué son y por qué se forman?

Si parecía que el atribulado 2020 no podría sorprendernos más, una alerta de un tornado de fuego emitida para el norte de California, Estados Unidos,  agregó otro ingrediente a este particular año.

Tornado de fuego en California ¿Qué son y por qué se forman? Después de que al menos un terrible tornado de fuego fue detectado el sábado en el norte de California, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una rara alerta de tornado de fuego por la nube pyrocumulonimbus formada por el enorme incendio forestal.

"Alerta de tornado emitida por el #IncendioLoyalton cerca de Roberts Canyon. Acaten todas las órdenes de los encargados de emergencias y el personal de respuesta. ¡Aléjense de la zona del incendio!", tuiteó el SMN.

La alerta indica que la zona del posible tornado de fuego no tiene población, pero añadió que se trata de una situación sumamente peligrosa para los bomberos.

Hasta hoy, el incendio Loyalton, reportado el viernes por la tarde cerca de la línea fronteriza entre los estados de California y Nevada, ha consumido 80.9 kilómetros cuadrados y se encuentra contenido en un 5 por ciento, según InciWeb, un sistema interestatal de información de incidentes.

Un antecedente

En 2018, un tornado de fuego que se formó por el incendio Carr en el norte de California mató a un bombero y a un operador de equipo pesado que trabajaban para controlar las llamas.

Un equipo de meteorólogos del SMN emprendió una investigación del incidente y descubrió que el tornado tenía vientos de hasta 230 kilómetros por hora. Los científicos utilizan la escala Fujita (EF) mejorada para medir la fuerza de los tornados, la velocidad del viento y su velocidad destructiva, en una escala del 0 al 5. Menos de seis de cada 100 tornados alcanzan un EF-3 o mayor de la escala Fujita en Estados Unidos. El tornado de fuego de 2018 fue identificado como un poderoso EF-3.

¿Qué son los tornados de fuego y por qué se forman?

Los tornados o remolinos de fuego son un  tipo de fenómenos meteorológicos son muy peculiares al estar cubiertos de llamas giratorias que rotan a una velocidad intensa; están compuestos por un núcleo incendiario, aire giratorio que incorpora oxígeno y un gas combustible que alimenta la incineración continuamente. El vórtice central de este tipo de tornados pueden alcanzar un poco menos de un metro de ancho y 30 metros de alto, consiguiendo alturas significativas, se vuelven una amenaza mortal para cualquier ser vivo.

Debe haber una fuente de rotación en la atmósfera ya sea un vórtice o mesociclón, para que el fuego pueda convertir este movimiento en una concentración sostenida y arremolinada de aire con llamas. Algunos aficionados o científicos pueden recrear pequeños vórtices de fuego en condiciones controladas, como se muestra en el video tuiteado a continuación.

Estos sistemas son buenos para mantener la energía siendo muy potentes, además, tiene la capacidad de quemar el gas combustible mucho más rápido que los incendios forestales, debido a su movimiento giratorio, esta condición intensifica la capacidad de avivar las llamas en su periferia.

Los tornados de fuego, en cambio, no se forman por condiciones en la atmósfera, sino que por la presencia de corrientes de aire caliente y seco que se elevan rápidamente desde el suelo, la mayoría de los tornados de fuego surgen a partir de incendios forestales, en los que se generan estas condiciones. Según LiveScience, se asemejan más a los torbellinos o “remolinos de polvo”, que se forman en días calurosos y soleados, cuando el suelo calienta el aire cercano;  medida que entra aire caliente en la columna ascendente, comienza a girar en un vórtice, creado por los fluidos que lo forman (líquidos o gases).

Si bien se han registrado tornados de fuego en el pasado, son fenómenos meteorológicos muy escasos, la alerta emitida del Servicio Nacional de Meteorología de Estados Unidos (NWS, por sus siglas en inglés) para la tarde del 15 de agosto fue la primera en toda la historia.

El inusual evento fue generado por nubes de gran desarrollo vertical, a partir de un incendio forestal cercano a la localidad de Loyalton, California. Las redes sociales se inundaron de imágenes de columnas de fuego y humo que afectaban la zona.

A diferencia de las tormentas de arena que levantan arena, tierra, entre otros elementos, un tornado de fuego levanta brasas, cenizas, gases ardientes y escombros inflamables, creando una aterradora torre de llamas que puede extenderse cientos de pies en el aire, la mayoría de los tornados de fuego duran pocos minutos, razón por la cual es difícil tener registro de ellos.

La explicación es que a medida que el aire caliente se eleva en columnas verticales, se enfría y se disipa a mayores altitudes, sin embargo, esto no les impide ser ferozmente destructivos. Usualmente presentan una altura de 10 a 50 metros, aunque se han registrado casos que superan los 1,000 metros; además, pueden alcanzar temperaturas de 2,000 grados Fahrenheit (1,093 grados Celsius) en un tornado de fuego.

¿Se pueden predecir?

Los físicos y meteorólogos podemos entender cómo ocurren, pero, predecir cuándo y dónde se forman los tornados de fuego es extremadamente difícil, aun sabiendo, que se necesita vorticidad con una intensa fuente de rotación. Debe haber un intenso remolino de viento y alimentado por fuego. El sistema podría ser activado por el humo que contrae un vórtice giratorio, que absorbe los desechos y gases que actúan como combustible para mantener las fuertes llamas.