Los hallazgos de montañas de abejas muertas han levantado todas las alertas en los Estados Unidos, en el estado de Washington, en el noroeste del país. El responsable de estas muertes es un insecto gigantesco, hasta ahora desconocido en Norteamérica: el avispón gigante. Un animal que los estadounidenses han rebautizado como la avispa asesina.