Santoral católico: ¿Qué santo se celebra hoy 14 de julio? Hoy celebramos a San Camilo de Lelis, un santo que se dedicó a los enfermos con amor y misericordia. San Camilo fue el fundador de la Congregación de Hermanos Ministros de los Enfermos y Mártires de la Caridad, una orden religiosa que cuida a los enfermos con atención humana y cristiana.
San Camilo nació cerca de Teano, en el Abruzo, Italia, en el año 1550. Era hijo de un padre con formación militar, que había participado en las guerras contra los turcos. Siguiendo la tradición familiar, San Camilo se enroló en el ejército cuando era joven, pero su vida militar no duró mucho. Contrajo una enfermedad en la pierna, que le causó una llaga incurable y dolorosa. Esto le forzó a volver a su país.
Era un adicto a los juegos de azar, por lo que perdió todo lo que tenía, incluso la camisa que llevaba puesta. Llegó a pedir limosna e incluso se volvió ladrón. Posteriormente comenzó a trabajar en el convento de los Capuchinos de San Giovanni Rotondo, donde tuvo lugar su conversión. Se arrepintió de su vida pasada y decidió dedicar su vida completamente a Dios.
A los 30 años, se convirtió en sacerdote y comenzó una vida entregada a los enfermos. Fundó la Orden de los Ministros de los Enfermos (Religiosos Camilos), dedicada a curar a los enfermos con amor y compasión. Introdujo la práctica de verificar que los muertos realmente lo estuvieran antes de enterrarlos.
San Camilo fue un hombre que sufrió mucho durante gran parte de su vida. Antes de morir, comenzó a sufrir de náuseas y complicaciones para comer, pero no pidió los cuidados de sus colegas, siguió encomendándoles el cuidado de los enfermos.
Murió el 14 de julio de 1614, por ello se celebra su día. Fue canonizado por Benedicto XIV en 1746. León XIII lo proclamó patrono de los enfermos junto con San Juan de Dios y Pío XI lo declaró patrono de los enfermos y sus asociaciones.
San Camilo nos enseña a ser misericordiosos con los enfermos y los necesitados. También nos muestra cómo Dios puede transformar nuestra vida si nos arrepentimos sinceramente y nos entregamos a su voluntad. Además, nos anima a ser fieles a nuestra vocación y a servir al Señor con amor y sacrificio.
Para celebrar a San Camilo, podemos visitar y consolar a los enfermos, especialmente a los que están solos o abandonados. También podemos pedir su intercesión para que nos ayude a sanar nuestras heridas físicas y espirituales. Asimismo, podemos participar en la misa y ofrecerla por su gloria y por la salud de los enfermos.